miércoles, 17 de julio de 2013

Feel like a dinosaur

Un proceso durante el cual una va degenerando, digievolucionando, perdiéndose, hinchándose como un zepelín, pero un zepelín de mármol. Los músculos se tensan del cansancio y la rigidez te alcanza el pensamiento y los párpados. Suspiras "ay, señor..." y está cansado de escucharte decir lo mismo día sí, día también. Pero es que esto es demasiado... 
Te apetece encontrar algún lugar seguro donde no necesites explicaciones de ningún tipo. Dormir el tiempo necesario y despertarte cuando estés lista. Tener tiempo para pensar y pensar de la manera correcta, dando en las claves exactas, encontrando las fórmulas adecuadas, para no dañar a nadie, para no equivocarte, para no tener que ser la mala de la película ciento y un millón de veces más. Ya te has cansado de ese papelón y sólo quieres volverte contra la pared y que las cosas vuelvan a solucionarse así.
Pero ya no hay manera. La misma inmadurez de todas esas tonterías no te deja dormir, no te deja la "conciencia libre" tranquila, y sigues buscando en sueños, en mitad de la noche o de la tarde una respuesta. "Buscar es mi sino" y tú también consideras que estarás toda la vida dando vueltas. Eso no te preocupa. Ahora lo que más temes es la contradicción y el estar perdida. Estar perdida es no encontrar huella alguna, no confundir con no saber qué dirección tomar teniendo mil señales entre las que elegir. Eso no. Estar perdida es tener un dolor en el pecho, un nudo en la garganta, un latido que te aprieta el corazón y que a los pocos segundos lo suelta con fuerza, y se vuelve a encoger violentamente. 

Es un proceso de autodestrucción/regeneración. Se trata de bajar del tobogán y volver a subir, por muy lentamente que una quiera deslizarse por la pendiente. El caso es que hay que hacerlo, y todo llega, y todo pasa. Estar perdida  entre todas esas sensaciones, sentimientos, locuras, antojos, insomnios, euforias y llantos es no saber quién eres, no reconocer a mucha gente, perder las verdades a las que te has aferrado, tirar tus propios pilares. Pero no los tiras tú sino que los derriba el tiempo, o caen por su propia fuerza. Y odias pensar que, crees que los demás te verán como: "Mírala, se cree la bandera de la VERDAD, de la RAZÓN ÚNICA", algo con lo que no encajas. Te revistes de inseguridad hasta la médula, sin importar que tu desnudez sólo la puedes ver tú misma, aunque no la alcances ni en sueños. Y hoy estás por debajo de cero y mañana querrás que el sol te acaricie una vez más. Esas cosas que no le dices a nadie, que nadie te pregunta, que no logras comunicar ni explicar, esas cosas que te ahogan, son éstas, este mes, el que viene y el otro también.

Feel like a dinosaur cuando sientes que miles de cadenas invisibles te aferran desde todos lados. Ya no hay ningún rincón dentro de tu propia cabeza donde te llegue la paz. Vayas donde vayas, siempre hay algo que te atormenta, que te preocupa, que te frustra, que te derriba una y otra vez. Miedo, es tu  miedo quien te dirige, y los demás y sus decisiones, y las circunstancias. Te preguntas qué quieres y qué puedes hacer, y no lo sabes, y no hay salida. Otros muchos saben describirlo mejor, y te sientes completamente identificada, descrita, expresada en sus palabras y vas doblando página, página y página de éste y aquél otro libro, con la intención de releerlo y no olvidar la tensión que te oprime el pecho. 
¿Cómo decirlo? Es una rabia o furia huracanada, una fuerza extraña entre el pecho y el estómago que ruge, que quiere que te defiendas pero a la vez no tiene ganas y sólo quiere rendirse. Para qué... Eso, para qué. 
Filosofía barata: Allá donde empieza tu libertad, termina la mía propia; perfecto. Pues allá donde empiezan tus intenciones, se coarta mi libertad, pues si me miras como un medio para lograr tu fin, dime qué mierda de respeto mereces que te tenga. Y ése es el tipo de Rabia al estilo Feel like a dinosaur que le entra a una cuando está cansada, aburrida y aturdida, y cuando su puto cuerpo es un pedazo de mármol/zepelín. 

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